El blogo del Pequeño Saltamontes

Quizás uno de las mejores formas de aprovechar el tiempo que pierdes navegando por la red. Pero sólo quizás.

El tío solterón (ADVERTENCIA: ladrillo) Miércoles, 2 Mayo 2007

Archivado en: Mujeres — El Pequeño Saltamontes @ 13:11

¡Madre mía, 23 tacos ya! Si es que me estoy haciendo viejo. Recién estrenados los titrés, me ha venido una idea a la cabeza: van ya 2 años de celibato (que no castidad).

En este año que acaba de terminar para mí, he dejado escapar (y cuando digo esto es porque tengo constancia de la completa voluntad de las presas de ser cazadas) a la que seguro habría sido la mujer de mi vida y a otra que lo habría sido con bastante probabilidad. Alemana la una y ecuatoriana la otra, para más señas. (Parece que las españolas últimamente no me llaman.)

La primera se escapó porque ya era de otro y, cuando una amiga cada vez que habla delante de uno sobre su novio comenta lo bien que están juntos, uno siente que sería un mal amigo si moviera un sólo dedo, porque lo más importante, al menos para mí, es la felicidad de las personas que quiero. Luego uno descubre la verdad: estaba enamorada de mí, y hablaba delante mía sobre su novio sólo para autoconvencerse. Efectivamente, a los tres meses dejó a su novio, pero ya era demasiado tarde: Alemania está muy lejos, y a ciertas personas les da miedo arriesgar demasiado.

La segunda lo tenía todo: guapa y atractiva, muy culta e inteligente, divertida y, por encima de todo, loquita por mí. Pero el problema era bastante grave: yo seguía enamorado de la nº 1.

Ahora que se me ha pasado el enamoramiento de la nº 1, que la nº 1 está en Alemania (aunque seguimos manteniendo contacto) y que la nº 2 está en Francia, puedo sentarme y reflexionar tranquilamente sobre los fallos que cometí. Digo sólo reflexionar porque lo que son los oportunos cabezazos contra la pared ya me los di hace poco tiempo.

La experiencia es algo que se tiene cuando ya no se necesita, dicen. Los errores que cometeré en situaciones futuras serán probablemente muy distintos a los de los dos casos anteriores, pero espero que lo poco que he aprendido sirva de todas formas.

Mientras flexiono y reflexiono, ya que la situación parece que se prolongará durante mucho tiempo, puedo contemplar otras opciones:

La homosexualidad no estaría mal, ya que tengo unos pocos amigos a los que si fueran chica les pediría directamente matrimonio. Pero, claro, luego uno sale por la noche salmantina, ve los escotazos de las guiris (pobrecinas, ¡qué frío!), se le pone, literalmente, la virilidad por delante, y se da cuenta de lo mucho que le gustan las mujeres. Además está la opinión de mi esfínter anal, que no está en absoluto de acuerdo. Así que descartado.

El celibato es la otra opción disponible. Bien mirado, no está tan mal. Todos hemos tenido ese/a tío/a soltero/a que vive con su madre (y su padre, si no ha fallecido), cuarentón o cincuentón; ese que baja todos los días a la misma hora a tomar el chato al mismo bar, que se llama Manolo o Pepe, al que le gustan el fútbol y las mujeres (mientras más jóvenes mejor) y que viste con camisa de cuadros. ¿Qué derecho tengo yo a privar a mis futuros sobrinos de su tío solterón? Pero es que mi hermano pequeño amenaza con meterse a cura, mi hermana tiene más papeletas para soltera que yo, y de que mi otro hermano no vaya a tener hijos no sé si echarle la culpa a Dios o al azar (y ninguna de las dos cosas tiene sentido). Así que, sin sobrinos, no tiene sentido el celibato; por lo tanto, también descartado.

Obviando opciones como el suicidio (me da miedito, lo confieso), el matrimonio de conveniencia con inmigrantes (no encuentro “inmigrantas” dispuestas) y volverme eunuco (se me ha pasao el arroz), me temo que finalmente tendé que buscar una pareja en condiciones. Mientras tanto, mejor sólo que mal acompañao.

Saludos.

PD.: Así soy yo, que me tiro un mes sin escribir y un buen día escribo por dos meses.

 

Toy malito Martes, 6 Marzo 2007

Archivado en: Mujeres, Música, Yo — El Pequeño Saltamontes @ 13:29

Hoy me he tenido que volver de la facultad en taxi, directo al centro de salud, para que me dijeran que urgencias estaba a tope y que mejor me daban cita con mi médico esta tarde. La razón: sinusitis. Todos los años me da durante tres o cuatro días, por lo que ya me la conozco y la puedo soportar, pero me anula completamente.

Así que aquí ando, con el ordenador de mi compañero de piso, chorando una wifi desprotegida. Y, como me aburro, escribo; y, como escribo, me enrrollo; y, como me enrollo, aburro a las piedras; y, como no quiero aburrir a las piedras, lo dejo aquí, no sin antes poner un par de cancioncillas:

John Frusciante – So would have I

Se puede descargar (libre y gratis) desde su página: aquí.
Y la letra se puede ver aquí.

Pearl Jam – Black

La letra aquí.

A ver qué me receta el médico esta tarde…

 

He vuelto, y, como muestra, un ladrillo Viernes, 2 Marzo 2007

Archivado en: Mujeres — El Pequeño Saltamontes @ 0:07

Ayer releí sus cartas por última vez, las empaqueté y las quité de mi alcance, y vi la película que habíamos dicho que veríamos juntos (Cinema Paradiso), todo ello mientras se consumía la vela que me regaló. Decidí que cuando esa llama se apagase dejaría de pensar en ella como algo más que una amiga, y lo estoy consiguiendo.

Es curioso cómo uno se aferra a la ultimísima esperaza que nuestra razón da por imposible, pero así es, y, aunque a veces el corazón tiene razones que la razón no comprende, otras veces el corazón podía irse a la mierda y dejarme en paz en mi pulcro mundo positivista.

Y yo que decía que no me gustaban las rubias ni los ojos azules… Sería más fácil si pudiera odiarla, pero es una de esas personas que irradian amor a varios metros de distancia.

Pero, bueno, un asunto más superado, y de los gordos. Todo esto me ha hecho crecer un montón, y por eso lo agradezco sinceramente, aunque la cosa haya acabado en nada (realemente nunca fue nada, así que nada perdí). Ahora, cabeza alta, pecho fuera y a disfrutar de la libertad sentimental, de no amar (en el sentido erótico) a nadie. Tiene sus ventajas… y sus desventajas. Pero me quedo con las ventajas. El que no acepta lo que tiene, nunca será feliz.

Además, el humor siempre ayuda: “Ella te quiere como amigo”. (Pablo Motos, ¡qué grande!)

A ver si en el próximo post cuelgo algunas fotos de mi viaje a Alemania, alguna en la que no salga ella, por supuesto.

Tchüssssss!

 

Soy Felipe (post noctámbulo) Martes, 30 Mayo 2006

Archivado en: Mujeres, Yo — El Pequeño Saltamontes @ 2:40

Sí, soy Felipe, el amigo de Mafalda. Véase el por qué:

Estoy un poco de bajona, sí. Mis tres compañeros de piso duermen calentitos y yo ná de ná. Y eso que soy el más atractivo de los cuatro (no me preguntéis por qué, pero lo sé). Seré el último galufo, seguro; pero será divertido ver cómo me preparáis la cita a ciegas ;-)

Una perla que he encontrado por ahí (y de paso pruebo cómo incrustar vídeos de youtube). Es un corto que circula por ahí. Por lo visto el director es bastante conocido:

Ciao.