El blogo del Pequeño Saltamontes

Quizás uno de las mejores formas de aprovechar el tiempo que pierdes navegando por la red. Pero sólo quizás.

Forges (I) Lunes, 28 Mayo 2007

Archivado en: Uncategorized — El Pequeño Saltamontes @ 22:24

El gran Forges no enseña una novedosa técnica para ligar:

Forges I

Voy a tener que probarla…

 

Origami Martes, 15 Mayo 2007

Archivado en: Origami — El Pequeño Saltamontes @ 13:52

La papiroflexia u origami es una de mis tropecientas aficiones. También lo era de mi apreciado Miguel de Unamuno, charro de adopción, como yo.

La empecé como a los 12 años, haciendo figuras bastante más complicadas que la pajarita, la cual tenía atravesadísima. Por supuesto, al final le cogí el truquillo a la cocotte. De todas formas, prefiero cosas como ésta:

Rosa origami

En una rosa (por si acaso), ideada por un tal Kawasaki, como el de las motos. Se hace con un papel cuadrado, y yo tardo unos 20 minutos; además me la sé de memoria :) . La verdad es que, por la forma de plegarla y no por la cantidad de plieges, es bastante difícil. Pero el resultado merece la pena. He buscado en internet, pero no he encontrado ningún diagrama que me convenza lo suficiente como para ponerlo aquí. Yo la tengo en un libro precioso: Origami para expertos.

Para quien le interese el tema, dejo algunos vínculos a páginas con diagramas:

Con eso ya hay suficiente para quien quiera introducirse. Mi consejo, empezad con figuras simples, aunque no sean tan bellas, porque si empezáis por las difíciles acabaréis frustrándoos. No es tan fácil como parece…

Saludos.

 

Ahora soy wordpressero Domingo, 13 Mayo 2007

Archivado en: Blog — El Pequeño Saltamontes @ 16:04

Pues eso, que me he venido aquí. Ya escribiré algo para estrenarlo. ¡Uy, no, que ya lo he estrenado! Bueno, ya escribiré algo de todas formas.

Saludos.

 

/Weistin’ ma’ taim/ Martes, 8 Mayo 2007

Archivado en: Yo — El Pequeño Saltamontes @ 13:17

Suena el despertador, te levantas, y tienes mucha prisa: los exámenes están ahí, en dos semanas, y no puedes perder el tiempo, así que no haces la cama, tiras la ropa sobre la silla, no desayunas en condiciones, te vas a clase escopetado, y sales escopetado, sin pararte ni a saludar a los amigos, comes lo primero que entallas, sin pararte a cocinar ni dos minutos, lo engulles todo mientras ves Futurama; y como nada más que has comido mierdas precocinadas, y en cantidad porque no desayunaste bien y estabas muerto de hambre, no tienes cojones a levantarte del sillón motu proprio. Mando en ristre, meditas sobre lo necesario que es irte ya a estudiar, pero tienes la habitación patas arriba, el escritorio lleno de cosas, que no puedes poner en la cama porque está deshecha, y medio armario encima de la silla, así que mejor esperas a reunir fuerzas para levantarte… ¡Mierda, las 6! Te tienes que poner ¡ya!. Tiras todos los legajos encima de la cama, sobre la ropa, que a su vez reposa sobre las sábanas apelotonadas, y te dispones a extender como la mantequilla el material de hoy sobre la mesa. Pero, ¿qué examen es antes? ¿qué debes estudiar? ¡Joder, las 7! En media hora te tienes que duchar e ir al ensayo del coro. Uff, no puedes estudiar con tanta tensión. Mejor no vas al ensayo, y así sabes que tienes más tiempo por delante y te tranquiizas. Vas a poner un poco de música en el odenador para relajarte mientras estudias. ¿Qué pones? Ah… vas a buscar la letra de esta canción. ¡Qué genial es esta P. J. Harvey! Sólo dos canciones más… y son las 9 casi, y estás muerto de hambre. Bueno, cenas, que con el estómago vacío no hay quien piense. Te comes una ensalada mientras ves House, hablas con tu compañera de piso, y recuerdas que hoy todavía no has mirado el correo. ¿Y si te ha escrito quien tú ya sabes? Lo miras, pero prometes sólo echarle un vistazo y cerrarlo cuando veas que no hay nada interesante. Ohm, un comentario en tu blog. Contestas, y te acuerdas de mirar el blog de tus amigos. ¡Las 11 y todavía no he hecho ni el huevo! Estudias una horita, hasta que te mueres de sueño. Vuelves a poner los papelotes de la cama sobre el escritorio, la ropa sobre la silla, sacudes un poco las sábanas y te acuestas con los nervios de punta, porque lo vas a suspender todo… Da capo.

 

El tío solterón (ADVERTENCIA: ladrillo) Miércoles, 2 Mayo 2007

Archivado en: Mujeres — El Pequeño Saltamontes @ 13:11

¡Madre mía, 23 tacos ya! Si es que me estoy haciendo viejo. Recién estrenados los titrés, me ha venido una idea a la cabeza: van ya 2 años de celibato (que no castidad).

En este año que acaba de terminar para mí, he dejado escapar (y cuando digo esto es porque tengo constancia de la completa voluntad de las presas de ser cazadas) a la que seguro habría sido la mujer de mi vida y a otra que lo habría sido con bastante probabilidad. Alemana la una y ecuatoriana la otra, para más señas. (Parece que las españolas últimamente no me llaman.)

La primera se escapó porque ya era de otro y, cuando una amiga cada vez que habla delante de uno sobre su novio comenta lo bien que están juntos, uno siente que sería un mal amigo si moviera un sólo dedo, porque lo más importante, al menos para mí, es la felicidad de las personas que quiero. Luego uno descubre la verdad: estaba enamorada de mí, y hablaba delante mía sobre su novio sólo para autoconvencerse. Efectivamente, a los tres meses dejó a su novio, pero ya era demasiado tarde: Alemania está muy lejos, y a ciertas personas les da miedo arriesgar demasiado.

La segunda lo tenía todo: guapa y atractiva, muy culta e inteligente, divertida y, por encima de todo, loquita por mí. Pero el problema era bastante grave: yo seguía enamorado de la nº 1.

Ahora que se me ha pasado el enamoramiento de la nº 1, que la nº 1 está en Alemania (aunque seguimos manteniendo contacto) y que la nº 2 está en Francia, puedo sentarme y reflexionar tranquilamente sobre los fallos que cometí. Digo sólo reflexionar porque lo que son los oportunos cabezazos contra la pared ya me los di hace poco tiempo.

La experiencia es algo que se tiene cuando ya no se necesita, dicen. Los errores que cometeré en situaciones futuras serán probablemente muy distintos a los de los dos casos anteriores, pero espero que lo poco que he aprendido sirva de todas formas.

Mientras flexiono y reflexiono, ya que la situación parece que se prolongará durante mucho tiempo, puedo contemplar otras opciones:

La homosexualidad no estaría mal, ya que tengo unos pocos amigos a los que si fueran chica les pediría directamente matrimonio. Pero, claro, luego uno sale por la noche salmantina, ve los escotazos de las guiris (pobrecinas, ¡qué frío!), se le pone, literalmente, la virilidad por delante, y se da cuenta de lo mucho que le gustan las mujeres. Además está la opinión de mi esfínter anal, que no está en absoluto de acuerdo. Así que descartado.

El celibato es la otra opción disponible. Bien mirado, no está tan mal. Todos hemos tenido ese/a tío/a soltero/a que vive con su madre (y su padre, si no ha fallecido), cuarentón o cincuentón; ese que baja todos los días a la misma hora a tomar el chato al mismo bar, que se llama Manolo o Pepe, al que le gustan el fútbol y las mujeres (mientras más jóvenes mejor) y que viste con camisa de cuadros. ¿Qué derecho tengo yo a privar a mis futuros sobrinos de su tío solterón? Pero es que mi hermano pequeño amenaza con meterse a cura, mi hermana tiene más papeletas para soltera que yo, y de que mi otro hermano no vaya a tener hijos no sé si echarle la culpa a Dios o al azar (y ninguna de las dos cosas tiene sentido). Así que, sin sobrinos, no tiene sentido el celibato; por lo tanto, también descartado.

Obviando opciones como el suicidio (me da miedito, lo confieso), el matrimonio de conveniencia con inmigrantes (no encuentro “inmigrantas” dispuestas) y volverme eunuco (se me ha pasao el arroz), me temo que finalmente tendé que buscar una pareja en condiciones. Mientras tanto, mejor sólo que mal acompañao.

Saludos.

PD.: Así soy yo, que me tiro un mes sin escribir y un buen día escribo por dos meses.