Pues eso, que ya puede comentar todo dios, espameadores automáticos incluídos. Espero que estos últimos ya se hayan cansado y me dejen en paz.
PRÓXIMAMENTE: Crítica literaria.
Pues eso, que ya puede comentar todo dios, espameadores automáticos incluídos. Espero que estos últimos ya se hayan cansado y me dejen en paz.
PRÓXIMAMENTE: Crítica literaria.
El verano se va acabando lenta e inexorablemente, y va llegando el otoño, con sus cielos grises, sus suelos mojados y sus árboles naranjas. Y el frío… no veas qué frío hace en Salamanca City. Y con el otoño, otra vez las clases, los profesores, los apuntes, los apañeros, las cenas en el piso de quien sea, las tardes tirados en Anaya…
Pero no pienses que el final de las vacaciones y el comienzo del curso me entristece, ni mucho menos. Yo soy de esas personas que con la parte de las historia que más disfruta es con el comienzo, cuando todo es aún potencia, no ha sido corrompido por la realidad, y uno puede imaginar libremente para idealizar hasta el inifinito.
¡Vaya, hoy estoy inspirado! ¿Será la música? Ahora mismo estoy escuchando en mi MP3 (que yo creo que es una de las mejores compras que he hecho nunca) a John Frusciante, el guitarrista de los Red Hot Chily Peppers, diez veces mejor en solitario que con el grupo, y del que he dejado el primer sencillo de su último disco en la entrada anterior. Lo descubrí hace como un año, y ha sido mi banda sonora de todo el año pasado. Es, simplemente, un genio, un experimentador, un creador. Es uno de los mejores guitarristas vivos, aunque parezca exagerado; la pena es que raramente se luce. Otro par de vídeos suyos, en directo: The will to death, Carvel.
Pues nada, a esperar los pocos días que quedan para el comienzo. Estoy deseando.
Hoy me apetece poner una canción.
The past recedes, de John Frusciante:
la letra traducida lo mejor que he podido (porque ya de por sí es bastante críptica), con cierta libertad. Agradeceré cualquier crítica constructiva.
El pasado se desvanece
Y después el pasado se desvanece
y yo no estaré involucrado.
El esfuerzo por ser libre
parece inútil desde arriba.
Te inclinas para mirarme;
preferiría quedarme abajo
antes que tenerte mirándome a los ojos.
No quiero ir a ninguna parte.
¡Ay, qué negocio este de cuánto tiempo intentamos seguir vivos!
¿Por qué estar aquí?
Tú conseguiste morir primero,
así que yo lo intenté.
Y, ¿qué sabes tú?
El momento [apropiado] fue hace tanto tiempo…
Y las cosas vuelven, ya lo ves,
a un lugar al que no pertenecen.
Y cada gota del mar es el océano entero.
Engañé a los mejores ladrones
en cualquier cosa, en todo.
Soy una silueta que ha olvidado cómo hablar.
Estoy fuera de [tu] alcance.
No puedo jugar sobre seguro,
pero quizas en algún caso lo haga.
Estoy disfrazado de mano tendida,
soy un trabajador.
No entiendo por qué la cuenta atrás
es siempre tan lenta.
Esa es una linea tras la cual estoy.